Pretendo con esta serie de artículos dar una visión orientativa, nada técnica y desde el punto de vista del usuario medio, sobre las actuales opciones disponibles en el mercado de los Sistemas Operativos, que, básicamente, son tres.
Windows,
Mac OS X y Linux. Por supuesto que hay otras opciones, pero estos tres engloban (creo) al 99% de usuarios.
Windows (¿Hasta donde quieres llegar hoy?)
Si te preguntas que sistema operativo (S.O.) tiene(n) tu(s) vecin@(s), probablemente será
Windows (
XP o Vista).
Si te preguntas que S.O. te vas a encontrar en la empresa a la que vas a entrar a trabajar, probablemente será
Windows.
Si estás buscando una aplicación que haga no se que cosa extraña, probablemente encontrarás una herramienta desarrollada para
Windows.
Si acabas de adquirir (o ya tienes) una cámara digital, un teléfono móvil, un reproductor
mp3 o
mp4 o casi cualquier
gadget electrónico y te preguntas si podrás conectarlo a tu ordenador, con
Windows la respuesta es (casi siempre) si.
Guste o no,
Windows es el actual rey de los sistemas operativos. Eso no lo convierte en el mejor, pero tampoco lo hace el peor.
Windows tiene la ventaja de ser el S.O. dominante, al menos a día de hoy. De hecho hay millones de usuarios en todo el mundo que ni siquiera saben que hay "otros mundos". Y tampoco les importa. Utilizan el ordenador para chatear, navegar, enviar correos, redactar documentos...
Y
Windows les funciona. ¿Por qué cambiar? (suponiendo que sepan que es posible cambiar).
Con esto no pretendo tachar a nadie de ignorante o de estúpido. Nada más lejos de mi intención. Sencillamente el ordenador es una herramienta más, como lo puede ser una lavadora, y no hace falta ser técnico electrónico para hacer una colada. Del mismo modo, si el ordenador que tengo hace lo que quiero, ¿para que tocarlo? Es más, probablemente prefiero dedicar mi tiempo a estar con los mios, o sencillamente a ver la
tele, que tener que empaparme de complicadas instrucciones y manuales, que, muy probablemente, estarán en inglés.
Si eliges
Windows, y digan lo que digan, no te equivocarás.
Tendrás el mismo sistema operativo que el 90% de la población, con las ventajas de compatibilidad que eso conlleva.
Sabrás que, cuando vayas a comprar una cámara
web, un
scanner, o cualquier otro cacharro susceptible de conectarse a tu ordenador, puede que traiga drivers para otros S.O., pero casi con toda seguridad, incluirá los de
Windows.
Dispondrás de
tropecientos millones de aplicaciones (de pago o gratuitas) para satisfacer tus necesidades.
En caso de problemas, seguramente podrás preguntarle a tu vecin@,
amig@ o
compañer@ de trabajo, porque usarán el mismo S.O. que tú. Suena bien, ¿verdad?
Windows (Bueno, tal vez llegar te cueste un poco más de lo que pensabas)
Pero, como todos sabemos, no todo el monte es orégano. Ni mucho menos.
Lo primero que tiene
Windows en contra es que vale dinero. Aunque pueda parecerlo, no lo regalan. Cuando compras un ordenador con
Windows pre-instalado, estás pagando una licencia. Microsoft es una empresa, no una O.N.G. y, como todas las empresas, su objetivo es obtener el máximo beneficio.
Su precio a día de hoy y para la edición "casera" (
home) de
Windows Vista 32 bits es de 249,00 € en la tienda
on-
line de Microsoft. Comentar aquí que está por llegar
Windows 7, pero de momento, no puedes adquirirlo.
No nos engañemos, 249,00 € es dinero, pero todo tiene un precio. Y el de
Windows Vista es ese.
Además de su precio tenemos los
archi-conocidos virus,
malware, troyanos y demás elementos indeseables que pululan por la red, memorias
usb de desconocidos, etc.
Lógicamente, si yo soy un creador de virus, dedicaré mi tiempo a crear dicho virus para la plataforma que utiliza el 90% de la población. Desconozco las motivaciones que llevan a alguien a crear un virus o
malware, pero, aunque supongo que son muchas y muy variadas, el objetivo de cualquier virus es propagarse lo máximo posible, y para ello, ¿que mejor que la plataforma mayoritaria?
Si tienes
Windows te va a hacer falta un
anti-virus. Te pongas como te pongas. Los tienes de todos los gustos y colores, gratuitos o de pago, y cada uno con sus ventajas y desventajas. La elección depende de ti. Y si. Por supuesto que puedes ir por
internet sin
anti-virus, al menos durante un par de
días. Después de eso, y dependiendo de que
webs visites, tu ordenador hará de todo menos lo que tu quieres.
Opcionalmente
también puedes instalar un
firewall. Aunque
Windows incorpora uno "de serie", es bastante básico. Puede que el de serie ya cumpla tus expectativas, con lo que te ahorras un problema, o puede que no. De nuevo, tú decides.
Otra de las pegas de
Windows es su estabilidad. Si no te gusta el azul, no te hagas con un
Windows, por que antes o después, tendrás delante un
pantallazo azul informándote de que todo lo que tenías abierto o con lo que estabas trabajando se ha ido directamente al
carajo y que mejor será que reinicies el ordenador. En estos casos lo primero que piensas es ¡Mierda! y lo segundo es ¿Activé la opción de auto-guardado?.
Lo tercero es ¡Mierda!
Windows no es precisamente un sistema robusto. Esto no quiere decir que se vaya a colgar cada media hora. Con un uso normal funciona bastante bien, pero cuando empezamos a cargar el sistema con montones de aplicaciones abiertas a la vez, una grabando un
CD, otra reproduciendo un vídeo, otra haciendo
nosequé... bueno, digamos que empezamos a jugar a la ruleta rusa... y puede que no pase nada y al apretar el botón del ratón haga ¡
click!. Pero puede que haga ¡
Bang! (¡Mierda!)
Hasta aquí la descripción general de
Windows a nivel de usuario. Espero que te sirva. De todos modos, si estás interesado en adquirir este S.O., recuerda que yo no tengo la verdad. Tal vez te interese un análisis más a fondo (puedes empezar por
aquí) o tal vez prefieras esperar a la salida de
Windows 7 (encontrarás un comparativo Vista
vs.
Seven aquí).
Saludos!