viernes, 19 de junio de 2009

Fondos de pantalla de samurais.

Hola!

Como a casi todo el mundo, me gusta personalizar el aspecto de mi ordenador, aunque sin llegar a extremos. Básicamente me limito a cambiar los fondos de los escritorios y los iconos. Si, ya se que se pueden hacer muchas más cosas, p
ero a mi con esto me vale. :)

En fin, que no me enrollo más y os dejo aquí tres (para mi gusto) buenos fondos de pantalla.

El primero:
Ha sido una de mis últimas "adquisiciones" y lo podeis bajar desde aquí.

El segundo:

Samurai con chicaLamentablemente este (y el siguiente) no recuerdo de donde lo saqué. Así que cualquier derecho, copyright, halago o crítica deber ir dirigida a sus autores (que en ningún caso soy yo). Si tú eres el autor de alguno de ellos, no dudes en ponerte en contacto conmigo para incluirte en los créditos o hacer lo que sea conveniente (incluso retirarlo, si fuera necesario).

Podeis bajar este fondo desde aquí.

Y el último por hoy:
Este tambien desconozco de donde lo conseguí, pero lo podeis bajar desde aquí.

Y eso es todo. Espero que alguno os guste.

Saludos.

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Que sistema operativo elegir? (IV)

Todo y que solo hay 3 opciones mayoritarias en esto de los sistemas operativos (y que me perdonen los usuarios de otros sistemas no reflejados aquí), se impone la creación de esta cuarta entrega, por que no todo tiene que acabar en una decisión. De hecho siempre está la opción de no decidir en absoluto.

Uno para todos...

Bien. El tema es que tengo un PC o un Mac. Y, ¿Que necesita Windows para funcionar? Un PC. ¿Y Linux? Un PC. ¿Y Mac OS? Un Mac (si quiero hacerlo todo legal, claro). Entonces... ¿Por que no instalar los tres sistemas en una máquina? y la respuesta es ¿Por que no?

Pero no es este un paso sencillo para un "usuario medio". Se supone que dicho tipo de usuarios desconoce el significado de la palabra "partición", y particionar el disco será la primera tarea que tendremos que realizar si queremos que los diferentes sistemas co-existan en la misma máquina. Resumiendo y simplificando, particionar es la acción de dividir el disco en partes (que pueden ser iguales o no, dependiendo de nuestras necesidades) de manera que, a nivel lógico, tendremos tantos discos como particiones hayamos creado.

Una vez hayamos realizado las particiones y quitando los problemas que podamos tener a la hora de que los diferentes sistemas detecten y configuren correctamente nuestro hardware, el tema consiste en ir instalando un sistema detrás de otro, normalmente empezando por Windows (que suele ser el que menos respeta a los gestores de arranque).

Recomiendo muy mucho hacerse con alguna guía o amigo que nos pueda ayudar en caso de problemas.

Mención aparte requiere Mac OS, ya que, en teoría, este sistema solo puede instalarse en una máquina Apple Macintosh. Pero solo en teoría.

Gracias al cambio de arquitectura realizado por los de Cupertino hacia Intel (y un par de apaños extra), ahora es posible instalar su sistema en un PC. Pero que sea posible no quiere decir que sea ni fácil ni legal. El reconocimiento de hardware por parte de Mac OS no es que sea su fuerte (en teoría va en máquinas que llevan un hard muy concreto) y la creación de drivers por parte de los fabricantes tampoco es que sea para tirar cohetes, por lo que el primer paso será comprobar que nuestro hardware y Mac OS tienen posibilidades de entenderse, o lo que es lo mismo, a googlear como locos.

Una vez hecho eso, lo siguiente será obtener el sistema en sí. Pero no el sistema tal como lo vende Apple, sino "apañado" para que pueda correr en nuestro PC (o bien el sistema original más el correspondiente parche). De nuevo San google al rescate. Tienes una guia aquí. Si lo consigues y todo sale bien, serás el feliz propietario de un "Hackintosh". A partir de aquí comenzarán las peleas con el tema de que si un hack es mejor que un mac o viceversa, pero eso forma parte del encanto.

... y todos para uno.

Pero no nos engañemos. Todo eso de instalar los sistemas mediante particiones, googlear, leer manuales, tirarse de los pelos, y poner velas a Santa Rita no acaba de sonar demasiado bien.

De hecho suena fatal.

Si eres un "usuario medio" (signifique eso lo que signifique) y además estás orgulloso de serlo, pero quieres poder disfrutar de más de un sistema, no te preocupes. Todavía te queda un plan "B". Bueno, en realidad es un plan V. La V de "Virtualización".

Virtualizar es, simplificando, correr un sistema dentro de otro.

O lo que es lo mismo, tu coges tu PC y le instalas Linux (por ejemplo), pero te apetece o necesitas tener Windows. Pues instalas un programa de virtualización y, a partir de ahí, puedes instalar Windows en tu máquina pero dentro de Linux. Sin necesidad de particionar y sin nada más. Será el programa de virtualización el que se encargue de todo.

Tienes, a grandes rasgos, tres opciones de programas virtualizadores. VMware, Parallels y Virtual Box. Los tres disponibles para Mac OS, Linux y Windows. La mayor diferencia entre ellos es que Virtual Box es gratuito y para los otros dos hay que rascarse el bolsillo. Si te interesa, encontrarás información más técnica aquí, aquí (sobre linux y en inglés), y aquí (sobre mac y en inglés).

Queda la opción de microsoft, Virtual PC, pero no sirve para todas las plataformas (de momento). Solo que sepas que existe, aquí tienes algo de información para empezar.

Y eso es to, eso es to, eso es todo amigos. Espero que esta mini-serie te sea de utilidad.

Saludos.

domingo, 14 de junio de 2009

¿Que sistema operativo elegir? (III)

Continuamos con el último de los tres sistemas operativos mayoritarios.

Linux (La revolución del pingüino)

Con un nicho de, apróximadamente el 1% del actual parque de sistemas operativos, Linux ha convencido a muchos de sus bondades, que no son pocas.

Para empezar es gratis. Si. Como lo lees. Cero euros. Te lo puedes bajar de internet e instalarlo en el ordenador de tu casa sin miedo a incurrir en delito alguno ni a incumplir ningún tipo de licencia. También puedes encargarlo, o adquirirlo en una tienda, en cuyo caso te cobrarán el soporte (CD o DVD) y los gastos de envío. Y también existen versiones de pago que, supuestamente, incorporan mejor software o mejor soporte.

Linux es escalable, esto quiere decir que te lo puedes encontrar como S.O. de teléfonos móviles, tostadoras y super-servidores. Por supuesto, también en cualquier PC.

Tienes multitud de aplicaciones también gratuitas, desde suites ofimáticas hasta programas de diseño gráfico, retoque fotográfico, edición musical, etc.

Al igual que pasaba con Mac OS X, los usuarios de Linux saben de la existencia de los virus por terceros. Por el momento, Linux es una plataforma libre de virus.

Dado que tanto el sistema como gran parte del software de uso "habitual" es gratuito, el coste final de tu ordenador se reducirá considerablemente, lo que no deja de ser un alivio en estos tiempos de crisis.

Dispones de un repositorio de programas desde el que podrás instalar o desinstalar programas con unos pocos clicks de ratón. En unos segundos tendrás instalado un procesador de textos o un cliente de chat.

Además Linux se lleva bien con todo el mundo. Es capaz de entenderse con Windows y con Mac OS, cosa que no suele suceder a la inversa (a no ser que instales software de terceros).

Por si esto fuera poco, la estabilidad del sistema también está fuera de duda. Te resultará difícil ver caer el equipo (aunque, como siempre, es posible). Linux aguanta bien lo que le quieras echar.

Si prefieres dedicar tu dinero a salir con tu pareja o a cualquier otra cosa, Linux es una opción más que decente e interesante para el día a día. No te defraudará.

Además tener Linux te dará un aire como de hacker o de experto en informática. De estar en la vanguardia de la técnica. Y eso siempre se agradece. :)

Linux (en Laponia, hace frío)

Pero como sabemos, todos los S.O. tienen su parte oscura, y el pingüino no iba a ser menos.

Linux, guste o no, es el sistema más complejo de los tres, y el que más conocimientos técnicos requiere. Digan lo que digan sus seguidores (que son muchos), de sencillo tiene lo justito. Si tienes la suerte de que todo te vaya a bien a la primera, ya puedes ponerle una vela a San Pancracio, Buda, Alá o Ente Divino de tu elección. :)

Dado que Linux es un sistema libre, cualquiera puede hacerse una compilación del sistema, con el software que le interese, añadiendo esto o aquello y descartando lo de más allá. Estas compilaciones se conocen como distribuciones o "distros". Estas distros las realizan empresas, organizaciones, particulares y hasta ayuntamientos, con lo que te vas a encontrar con tropecientas distros diferentes y la faena va a ser tuya para elegir la que más te convenga. Pese a todo, parece haber cierto acuerdo general en usar Ubuntu como la distro normal para el usuario medio.

Linux es feo. Feo de co**nes. Al menos recién instalado. Da la sensación de que sus diseñadores gráficos trabajan todos en Fisher-Price y el resultado es un sistema que parece de juguete a nivel visual.

Antes o después, querrás instalar un programa (al igual que hacen todos los demás usuarios del resto de S.O.) e, inexplicablemente, te verás escribiendo unas cosas rarísimas en el terminal (si, el terminal, esa pantalla en blanco y negro que se usaba en los 60). Por supuesto, si no te has leído nosecuantos manuales, no tendrás ni idea de lo que estás escribiendo. Tan solo lo harás porque lo pone en la página web del programa, pero claro... igual esa web la han desarrollado terroristas de Al-Qaeda y lo que estás picando desencadenará la 3ª guerra mundial en cuanto pulses Intro. Mal rollo.

Si no tienes (o no piensas tener) internet, Linux no es tu sistema. Olvídate de instalar programas desde un usb. No es que no se pueda, que supongo que si, pero parece que a los desarrolladores se les pasó por alto facilitar esa tarea. Yo supongo que como todo esto del Linux se originó en Laponia, digo ¡Finlandia! y allí no está el clima como para ir dando paseos tontos con tu usb, (so pena de que se te congele el usb y más cosas) pues dijeron ¡ala! todo por internet y yo calentito en casa. Todo se instala desde internet (o casi)

Aunque Linux está disponible en multitud de idiomas, digamos que eso es en apariencia, por que cuando menos te lo esperes te verás leyendo en inglés (por ejemplo en el repositorio). Eso por no hablar de la calidad de las traducciones, que a veces te lleva a pensar en las sustancias que consumieron los traductores.

Y mucho ojo con el hardware, ya que es raro que, al instalarlo, te funcione todo a la primera. Si no te falla la wi-fi lo hará el sonido o la tarjeta gráfica. Te va a tocar buscarte la vida en google.

Pero tranquilo, que existen multitud de foros donde puedes preguntar, consultar, cantar o vociferar, por que nadie te va a hacer caso, y si lo hacen será para señalarte lo ignorante que eres y/o que te busques la vida. Eso siempre ayuda.

¡Ah! Y la gran ventaja de Linux es que no tendrás que reiniciar el ordenador. No, eso lo tiene superado. Solo te tocará recompilar el kernel, cosa mucho más sencilla como su propio nombre indica.

Una cosa es segura. Con Linux aprenderás informática. O quemarás el PC. :)

Con todos sus pros y sus contras, Linux es el único S.O. que pretende plantar cara a los dos grandes, y es una opción a tener en cuenta. Pero ya sabes, consulta más, por que esto es solo un punto de vista a nivel usuario. Aquí tienes más información e incluso te lo puedes descargar y, si te apetece leer otro punto de vista puedes ir aquí.

Saludos!

¿Que sistema operativo elegir? (II)

Seguimos la serie con el segundo de la lista y en popularidad.

Mac OS X 10.5 Leopard (Eva y Blancanieves cedieron ante la manzana. ¿Podrás evitarlo tú?)

Mac OS (anteriormente Sistema n), el sistema operativo (S.O.) de Apple ha sido, y lo sigue siendo, una referencia.
Aunque solo supone un 10% de la cuota de los sistemas operativos, sus avances en usabilidad del sistema, como el dock, exposé, las pilas, siempre han sido rápidamente... "portados" a otras plataformas con mayor o menor éxito.

Su facilidad de uso sorprende (y agrada) a mucha gente, convirtiéndoles en fieles seguidores de la empresa de la manzana.

Con Mac todo está pensado para ser sencillo y bonito.
Desde el mismo momento en que lo sacas de la caja.

Los pasos de instalación, al comprar un Mac son:
- Enchufar.
- Encender.
- Elegir idioma.
- Rellenar tus datos.
- Trabajar.

Ya está. Sin complicaciones.
Y, sin necesidad de software extra, los Macs vienen con un montón de aplicaciones que te permitirán abordar multitud de tareas con resultados profesionales.

Por si esto fuera poco, hemos de añadir una estabilidad del sistema fuera de duda. Esto no quiere decir que el sistema no se cuelgue nunca, pero creeme, verás caer mucho antes a otros sistemas.

Cuando las aplicaciones se cuelgan (cosa que también pasa en Mac), el ordenador no lo hace, permitiéndote cerrar el programa que no responde sin perder el resto de trabajo que tuvieras en ese momento.

Y además aguanta. Lo que le eches. Puedes estar grabando un CD mientras descargas ficheros de Internet, redactas un documento y retocas (o compones) algún tema musical.
Da la sensación de que el sistema ni lo nota.

Sin desembolsar un euro de más, podrás realizar copias de seguridad con un solo click, chatear o vídeo chatear, crear composiciones musicales, crear tus propios dvd's, etc.

¡Ah! Y ya puedes olvidarte de los virus. Los usuarios de Mac saben de la existencia de este software maligno por la experiencia de otros.

Todo esto puede parecerte genial, pero tal vez necesitas utilizar un software que solo está disponible para Windows. ¡No te preocupes! Leopard proporciona BootCamp, un sistema que te permitirá arrancar el ordenador con Mac OS o con Windows.

Si buscas un sistema que podría usar tu abuela, sin necesidad de conocimientos previos, un sistema visualmente atractivo (con iconos de calidad fotográfica), un sistema con estabilidad demostrada y un sistema libre de virus, no lo pienses más. Mac OS X se hizo para ti.

Y no olvides lo que viste la manzana. Tener un Mac, no nos engañemos, mola. Mola mucho más que tener cualquier otro S.O.

Mac OS X 10.5 Leopard (Las manzanas no siempre son buenas, y si no que le pregunten a Eva)

De entrada NO puedes ir a la tienda y comprar este S.O. para ponérselo al ordenador que tengas en casa, al menos de forma legal. En realidad lo que Apple vende no es un S.O., sino un sistema. Es decir, máquina y S.O. juntos. (Pero si, puedes ir a la tienda y comprar solo el S.O. por 129 €)

No puedes irte a una tienda Apple, elegir los componentes que te apetezcan, y ponerle el Mac OS X al ordenador resultante. La cosa no va así.

Vas a una tienda Apple, eliges, de entre los modelos que tienen, el ordenador que te gusta, y te lo compras. Estarás comprando una máquina y un sistema operativo. Todo junto.

Y aunque las máquinas de Apple son de muy buena calidad, puede darse el caso de que, por necesidades específicas, dicha máquina no cumpla con tus necesidades concretas.

Por si esto fuera poco, prepara la cartera. Las máquinas de Apple no son baratas. Se podría (y de hecho se hace) discutir largo y tendido sobre el porque valen lo que valen, pero al final la conclusión es que un Mac te va a costar una pasta (desde los 579 € del Mac Mini en su configuración básica sin monitor, ni teclado, ni nada, hasta varios miles de euros si te decantas por sus máquinas más potentes).

Además debes tener en cuenta que es realmente sencillo que tu teléfono móvil, cámara digital o gadget de turno no posea drivers o software para Mac (mucho más sencillo conforme más antiguo sea el gadget), con lo que la faena será tuya si necesitas conectar el cacharrito de marras a tu Mac (buscar por internet, conseguir software, leer manuales, ect). Creeme, si optas por Mac, esto condicionará tus siguientes compras en cacharrerio electrónico.

Como siempre, te recomiendo que busques más información si te interesa este sistema. Encontrarás bastante en la propia web de Apple, y, todo y que he buscado opiniones en contra (en español) lo poco que he encontrado lo puedes leer aquí.

Nota: En septiembre saldrá a la luz Snow Leopard, la nueva versión del Mac OS X.

Saludos!

miércoles, 10 de junio de 2009

¿Que sistema operativo elegir?

Pretendo con esta serie de artículos dar una visión orientativa, nada técnica y desde el punto de vista del usuario medio, sobre las actuales opciones disponibles en el mercado de los Sistemas Operativos, que, básicamente, son tres. Windows, Mac OS X y Linux. Por supuesto que hay otras opciones, pero estos tres engloban (creo) al 99% de usuarios.

Windows (¿Hasta donde quieres llegar hoy?)

Si te preguntas que sistema operativo (S.O.) tiene(n) tu(s) vecin@(s), probablemente será Windows (XP o Vista).

Si te preguntas que S.O. te vas a encontrar en la empresa a la que vas a entrar a trabajar, probablemente será Windows.

Si estás buscando una aplicación que haga no se que cosa extraña, probablemente encontrarás una herramienta desarrollada para Windows.

Si acabas de adquirir (o ya tienes) una cámara digital, un teléfono móvil, un reproductor mp3 o mp4 o casi cualquier gadget electrónico y te preguntas si podrás conectarlo a tu ordenador, con Windows la respuesta es (casi siempre) si.

Guste o no, Windows es el actual rey de los sistemas operativos. Eso no lo convierte en el mejor, pero tampoco lo hace el peor.

Windows tiene la ventaja de ser el S.O. dominante, al menos a día de hoy. De hecho hay millones de usuarios en todo el mundo que ni siquiera saben que hay "otros mundos". Y tampoco les importa. Utilizan el ordenador para chatear, navegar, enviar correos, redactar documentos...
Y Windows les funciona. ¿Por qué cambiar? (suponiendo que sepan que es posible cambiar).

Con esto no pretendo tachar a nadie de ignorante o de estúpido. Nada más lejos de mi intención. Sencillamente el ordenador es una herramienta más, como lo puede ser una lavadora, y no hace falta ser técnico electrónico para hacer una colada. Del mismo modo, si el ordenador que tengo hace lo que quiero, ¿para que tocarlo? Es más, probablemente prefiero dedicar mi tiempo a estar con los mios, o sencillamente a ver la tele, que tener que empaparme de complicadas instrucciones y manuales, que, muy probablemente, estarán en inglés.

Si eliges Windows, y digan lo que digan, no te equivocarás.

Tendrás el mismo sistema operativo que el 90% de la población, con las ventajas de compatibilidad que eso conlleva.
Sabrás que, cuando vayas a comprar una cámara web, un scanner, o cualquier otro cacharro susceptible de conectarse a tu ordenador, puede que traiga drivers para otros S.O., pero casi con toda seguridad, incluirá los de Windows.
Dispondrás de tropecientos millones de aplicaciones (de pago o gratuitas) para satisfacer tus necesidades.
En caso de problemas, seguramente podrás preguntarle a tu vecin@, amig@ o compañer@ de trabajo, porque usarán el mismo S.O. que tú. Suena bien, ¿verdad?

Windows (Bueno, tal vez llegar te cueste un poco más de lo que pensabas)

Pero, como todos sabemos, no todo el monte es orégano. Ni mucho menos.
Lo primero que tiene Windows en contra es que vale dinero. Aunque pueda parecerlo, no lo regalan. Cuando compras un ordenador con Windows pre-instalado, estás pagando una licencia. Microsoft es una empresa, no una O.N.G. y, como todas las empresas, su objetivo es obtener el máximo beneficio.

Su precio a día de hoy y para la edición "casera" (home) de Windows Vista 32 bits es de 249,00 € en la tienda on-line de Microsoft. Comentar aquí que está por llegar Windows 7, pero de momento, no puedes adquirirlo.
No nos engañemos, 249,00 € es dinero, pero todo tiene un precio. Y el de Windows Vista es ese.

Además de su precio tenemos los archi-conocidos virus, malware, troyanos y demás elementos indeseables que pululan por la red, memorias usb de desconocidos, etc.

Lógicamente, si yo soy un creador de virus, dedicaré mi tiempo a crear dicho virus para la plataforma que utiliza el 90% de la población. Desconozco las motivaciones que llevan a alguien a crear un virus o malware, pero, aunque supongo que son muchas y muy variadas, el objetivo de cualquier virus es propagarse lo máximo posible, y para ello, ¿que mejor que la plataforma mayoritaria?

Si tienes Windows te va a hacer falta un anti-virus. Te pongas como te pongas. Los tienes de todos los gustos y colores, gratuitos o de pago, y cada uno con sus ventajas y desventajas. La elección depende de ti. Y si. Por supuesto que puedes ir por internet sin anti-virus, al menos durante un par de días. Después de eso, y dependiendo de que webs visites, tu ordenador hará de todo menos lo que tu quieres.

Opcionalmente también puedes instalar un firewall. Aunque Windows incorpora uno "de serie", es bastante básico. Puede que el de serie ya cumpla tus expectativas, con lo que te ahorras un problema, o puede que no. De nuevo, tú decides.

Otra de las pegas de Windows es su estabilidad. Si no te gusta el azul, no te hagas con un Windows, por que antes o después, tendrás delante un pantallazo azul informándote de que todo lo que tenías abierto o con lo que estabas trabajando se ha ido directamente al carajo y que mejor será que reinicies el ordenador. En estos casos lo primero que piensas es ¡Mierda! y lo segundo es ¿Activé la opción de auto-guardado?.
Lo tercero es ¡Mierda!

Windows no es precisamente un sistema robusto. Esto no quiere decir que se vaya a colgar cada media hora. Con un uso normal funciona bastante bien, pero cuando empezamos a cargar el sistema con montones de aplicaciones abiertas a la vez, una grabando un CD, otra reproduciendo un vídeo, otra haciendo nosequé... bueno, digamos que empezamos a jugar a la ruleta rusa... y puede que no pase nada y al apretar el botón del ratón haga ¡click!. Pero puede que haga ¡Bang! (¡Mierda!)

Hasta aquí la descripción general de Windows a nivel de usuario. Espero que te sirva. De todos modos, si estás interesado en adquirir este S.O., recuerda que yo no tengo la verdad. Tal vez te interese un análisis más a fondo (puedes empezar por aquí) o tal vez prefieras esperar a la salida de Windows 7 (encontrarás un comparativo Vista vs. Seven aquí).

Saludos!

domingo, 7 de junio de 2009

De piratas y gobiernos, o de quien estafa a quien.

No recuerdo la última vez que compré un CD de música.

Y no lo recuerdo por que, cuando me apetece escuchar a un grupo, o alguien me hace una recomendación, sencillamente lo busco en el google y lo descargo. Fácil y rápido. Como tantos otros.

No estoy por la labor de, con mi dinero, mantener, por un lado, a una industria con un modelo de negocio antiguo y caduco, y, por otro, a unas presuntas "entidades de gestión" que, con solo buscar por aquí o por allá, me llevan a plantearme quien es, exactamente, el delincuente. Antes pensaba que para todos era evidente que no se puede defender la ley delinquiendo.

Mención aparte tiene la función de los distintos gobiernos (con sus distintos colores) que, lejos de destinar parte de sus recursos a defender mis derechos, se dedica a intentar acusarme de delitos inexistentes con falsas explicaciones.
Así que, utilizando la vieja técnica del "download", he descubierto y conocido a gran cantidad de músicos a los que, llegado el caso, apoyaré pagando, religiosamente, la entrada de su concierto.

Por último, y dedicado a todos los que se llenan la boca con palabras como "piratas", tan solo recomendar la lectura de la historia de uno de los piratas más famosos de todos los tiempos, Sir Francis Drake. Los grandes piratas siempre han ido de la mano de sus respectivos gobiernos. Curioso, ¿no?

jueves, 4 de junio de 2009

Web 2.0 ¿Realidad o ficción?

Hace ya un tiempo que voy leyendo (como el resto) críticas y ataques más o menos directos contra diversos servicios de la fantabulosa Web 2.0.
No comentaré aquí dichos casos, por que a poco que te menees, encontrarás sin dificultad, más de un ejemplo de usuarios en pie de guerra contra el servicio tal o el servicio cual.

Y yo me pregunto... ¿Es culpa de los administradores o del propio concepto de Web 2.0? Supongo que ni una cosa ni otra, sino ambas.

Por un lado, y resumiendo, en el paradigma 2.0, se nos propone (desde mi punto de vista) un planteamiento tecno-hippie, donde todo es amor y felicidad, y donde los usuarios generan contenido que (representa) es útil para el resto.

Por otro lado están los usuarios, personas (supongo) corrientes, con más o menos calificación y más o menos recursos, pero que, como todo ser humano que se precie de serlo (al menos en estos días) en el fondo no acaba de ver claro eso de "currar para los demás y encima gratis".

¿Solución? Pues la solución es bien sencilla. Algo habrá que darle al "currela". Así que, o bien le damos popularidad (y alimentamos su ego) o bien le damos dinero (y lo alimentamos a él).

De este modo, y de forma sutil, el amor y felicidad otrora reinantes, se torna en oscuro interés (más o menos desmedido) por conseguir clicks, visitas, enlaces, amistades, contactos, etc.

Y es que, en esta sociedad donde se nos ha enseñado que el individuo prima sobre el grupo, no podíamos esperar otra cosa. Bueno, si, se podría esperar otra cosa, pero solo desde un punto de vista (a mi juicio) bastante infantil.

Todo esto me recuerda un poco a lo que (supongo) sucede con la política. Tienes una serie de ideales, de puntos de vista, de maneras de ayudar al prójimo y, solo o con amigos, decides montar una agrupación, o.n.g. o partido para dar voz a esas inquietudes.

Mientras nadie te haga caso eres libre, puedes hacer y/o decir lo que te venga en gana. Nada te ata ni te reprime.

Pero, curiosamente, tu objetivo no es ese. Tu objetivo no es ser libre ni mantenerte libre de ataduras. Tu objetivo es que tu voz se escuche por encima de las miles de voces que también quieren expresar sus ideas. Así que trabajas para que la gente te conozca, sepan de ti o de tu grupo. Convocas mítines, te anuncias, intentas, resumiendo, hacerte visible a los demás.

Y, si lo consigues... jejeje... es entonces cuando empiezan los problemas. Una vez empiezas a subir, supongo que se hace duro volver a bajar. El suelo es frío, y se está más calentito un poco más arriba, más cerca del sol. Así que, casi sin quererlo, casi sin que te des cuenta, tu mensaje se va dividiendo en dos. Con uno, sigues defendiendo esas ideas que te impulsaron a asociarte o, simplemente a gritar a los cuatro vientos. Pero con el otro tan solo buscas mantener o mejorar ese peldaño (o escalera hacia el cielo) que acabas de conseguir.

Tarde o temprano tendrás que decidir. ¿Que es más importante? ¿La defensa de tus ideales o la parcelita soleada que te has agenciado? Y, no nos engañemos, la decisión no debe ser fácil. ¿A quien no le gusta ser el número uno en lo que sea que haga? ¿A quien no le gustan unos cuantos euros más a final de mes?

No todos somos seres iluminados de esos que dicen que andan por ahí. Creo más bien que la mayoría somos personas que bastante tenemos con lo nuestro, y que, cuando por un motivo u otro, conseguimos que entre algo de luz... es difícil no cegarse.

Será la falta de costumbre.

Por mi parte y de momento, seguiré aquí, bloggeando a mi antojo. Básicamente por que me apetece, y en parte porque los rankings y el dinero extra no son mi problema. Y no es que pretenda ir de sobrado o por encima del bien y del mal, no. Lo que pasa es que hago esto por placer, y cuando el resultado de un hobby es dinero, entonces el hobby se convierte en trabajo, y por suerte, trabajo ya tengo.